El mes de enero de 2025 ha confirmado que la conectividad 5G ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad cotidiana para más de 2.000 millones de suscriptores globales. La infraestructura de red ha alcanzado una madurez que permite no solo una navegación ultra rápida, sino la gestión de dispositivos IoT en tiempo real. Este desarrollo ha impulsado, a su vez, la expansión de los pagos móviles mediante QR y NFC, cuya proyección de mercado se estima cercana a los 400.000 millones de dólares para finales de 2029.
El 2025 se distingue por la eficiencia: los fabricantes están priorizando diseños sostenibles y componentes energéticamente eficientes, respondiendo a una demanda creciente de dispositivos que combinen alta tecnología con menor impacto ambiental. Esta tendencia de diseño, unida a la democratización de la financiación digital mediante sistemas en la nube, está cerrando la brecha digital y permitiendo que más personas accedan a una banca móvil segura y eficiente.



