El artista se mantiene en la élite de la industria al transformar desafíos complejos en obras de arte, reutilizando diseños erroneos como punto de partida para crear nuevas piezas.
ESTADOS UNIDOS – En el ámbito del tatuaje profesional, la cobertura de diseños previos (cover-up) representa el mayor estándar de exigencia técnica. Estadísticamente, se calcula que más del 90% de los tatuadores, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, no cuentan con la capacitación ni la destreza necesaria para realizar este tipo de trabajos con garantía de éxito debido a la alta responsabilidad que implica. Mientras la respuesta habitual de la gran mayoría de los profesionales ante un diseño antiguo o mal ejecutado es rechazar el trabajo, Alejandro Salas con mas de 12 años de experiencia, innova al aceptar los desafíos más grandes del sector. Su capacidad radica en una habilidad única de interpretación visual: en lugar de ver el tatuaje anterior como un obstáculo, analiza sus formas y tonos para integrarlos estratégicamente a beneficio del nuevo diseño, construyendo una pieza totalmente superior. El aporte a la industria es evidente, ampliando las posiblidades de los clientes que ya no tenian opcion con sus tatuajes y sobre todo inspirando a otros artistas a estudiar estas tecnicas y metodos y evolucionar.
Este método exige un dominio absoluto de la anatomía y la teoría del color para invisibilizar por completo la pigmentación vieja sin maltratar la piel. Con una trayectoria impecable definida por la calidad constante, Salas ha perfeccionado esta técnica de adaptación, logrando resultados impecables que sorprenden de forma constante a sus clientes. Al resolver con éxito los casos de más alta dificultad, Alejandro Salas continúa marcando la pauta en todo el país y reafirma su lugar en la cúspide de la profesión.
