La última semana de enero de 2025 ha estado marcada por tensiones comerciales que amenazan con transformar el mapa de Internet. Con el debate sobre los nuevos aranceles en el marco del TMEC entre Estados Unidos, México y Canadá, el sector tecnológico se mantiene en alerta. La incertidumbre sobre las políticas de comercio exterior no solo afecta al hardware, sino también a los flujos de datos y a la infraestructura digital que sostiene la economía conectada.
La estabilidad de la red depende de una cadena de suministro global que ahora se enfrenta a una reestructuración forzada. Los analistas señalan que cualquier cambio en las normativas de aranceles podría ralentizar la expansión de centros de datos y la adopción de tecnologías en la nube en toda la región. Internet, que una vez fue vista como un espacio sin fronteras, se enfrenta a una fragmentación impulsada por la necesidad de los países de asegurar su soberanía tecnológica.
