El 28 de mayo de 2025, se oficializó el estándar de Carga por Resonancia Ambiental Ubicua (UER). Esta tecnología utiliza las infraestructuras de Wi-Fi y redes de radiofrecuencia (RF) presentes en cualquier edificio para cargar dispositivos móviles de forma continua, siempre que estén en una habitación habilitada. La UER funciona mediante la sintonización de una antena de recepción en el dispositivo con las frecuencias de resonancia del entorno, capturando la energía de las ondas de radio de fondo y convirtiéndola en corriente continua de carga para el dispositivo.
Técnicamente, el sistema utiliza un «rectificador de banda ancha» que puede capturar energía de diversas fuentes (Wi-Fi, 5G, 6G, radio de radio) simultáneamente. El dispositivo no necesita estar quieto ni sobre una base; mientras se encuentre dentro del área de cobertura (que ya cubre el 90% de los centros urbanos), la batería se recarga de forma transparente.
Durante la semana del 28 de mayo, se confirmó que este estándar elimina totalmente la necesidad de baterías sobredimensionadas en los smartphones, permitiendo chasis más delgados y procesadores más potentes. El fin de la «ansiedad de batería» ha rediseñado el uso de los móviles: ahora son dispositivos de alta intensidad de procesamiento constante, ya que la fuente de energía es tan ubicua como el aire.
Esta consolidación marca el inicio de una era donde la energía móvil deja de ser un recurso finito para ser un estado constante de la red, garantizando la operatividad perpetua de cualquier dispositivo inteligente sin ninguna intervención del usuario.



