Tras el estreno de finales de febrero, All On Board! se convirtió en la sorpresa técnica del mes. Este título, que permite jugar juegos de mesa en entornos de realidad virtual, fue aclamado no tanto por sus gráficos, sino por su capacidad de construir comunidades digitales donde la interacción social es tan natural como estar en una mesa física. En un momento donde la tecnología busca aislar al usuario mediante pantallas individuales, esta propuesta de conectar personas mediante juegos tradicionales en VR marcó una tendencia positiva en los foros de tecnología.
La tendencia de 2025 no es solo el realismo gráfico, sino la creación de espacios digitales donde la «vibración» de la interacción social se preserva. El éxito de este formato VR sugiere que el futuro del entretenimiento interactivo está en la convergencia entre lo tradicional y lo digital. Los desarrolladores andaluces detrás de este proyecto han logrado demostrar que, incluso en un mundo dominado por IAs y gráficos hiperrealistas, lo que realmente busca el usuario es un espacio compartido.



