Bitcoin perdió este viernes los 82.000 dólares y tocó un mínimo intradía de 81.130, un 4 % por debajo del cierre previo según los datos de mercado recogidos esta mañana. Es la primera vez en semanas que el precio abandona el rango lateral en el que venía instalado —el mismo rango desde el que el lunes bitcoin rebotaba y rozaba los 83.000 dólares— y la ruptura vino acompañada de una oleada de liquidaciones.
Liquidaciones en cadena
En 24 horas se liquidaron 474 millones de dólares en futuros de criptomonedas, según Coinglass, una cifra que la plataforma KuCoin elevaba a 524 millones en su propio recuento. El rojo fue general: Ethereum cayó hasta los 2.376 dólares (−4,4 %), XRP retrocedió un 5,0 %, Solana un 4,1 % y Zcash, que venía de dispararse tras fijar la fecha de su actualización NU7, se dejó un 10,6 %.
El movimiento tiene la firma clásica de las ventas forzadas: al romperse un soporte vigilado por todo el mercado, las posiciones apalancadas en largo se cierran en cadena y la caída se alimenta a sí misma hasta encontrar suelo.
El golpe vino de fuera del cripto
El detonante no fue interno. La caída llegó tras un desplome de las tecnológicas en Wall Street: el índice Philadelphia Semiconductor se dejó un 6,7 % y el Nasdaq un 2,6 %, mientras el petróleo Brent se disparaba un 3,7 % hasta los 112 dólares por barril. Bitcoin volvió a comportarse como un activo de riesgo más: cuando el apetito global se apaga, el cripto es de lo primero que se vende porque opera sin pausa, también de madrugada y en fin de semana, como pasó con la sacudida que afectó a Ethereum en plena semana del récord de staking.
El dato que compensa
Contra el ruido del día queda un dato de fondo: los ETF de bitcoin al contado captaron 1.100 millones de dólares netos durante la semana, señal de que el dinero institucional no salió corriendo con la caída. Con el correr de la jornada el precio se estabilizó en torno a los 81.700 dólares, sin recuperar el soporte perdido.
La lectura para el fin de semana es de cautela: soporte roto, apalancamiento limpiado y un mercado que ahora mira a los datos macro de Estados Unidos para decidir si esto fue un susto o el comienzo de una corrección mayor, en un ecosistema donde hasta los bancos tradicionales ya mueven sus propios tokens, como mostró JPMorgan al llevar JPM Coin a Ethereum.
Fuente: Euribor
